Año Internacional de la Astronomia 2009

Astronomía | Niños talentosos 1 1 Comment

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Durante este segundo mes del año Internacional de la Astronomía, la Sociedad Astronómica de México continúa su labor para la cual fue fundada hace más de 100 años por Don Luís G. León, que es divulgar la astronomía a todas aquellas personas interesadas en esta ciencia.

El pasado 14 de febrero tuvimos la dicha de recibir al  grupo de niños talentosos de IDDENT  en el Astrorama de Tlaxcala, cuyo dueño es nuestro querido socio y amigo el Dr. Adip Sabag.

Se llevó a cabo la observación del planeta Venus con un telescopio Newtoniano de 6″ de diámetro. Seguimos con la historia mítica de la constelación de Orión en el Planetario digital con que cuenta este lugar. Posteriormente el Sr. Daniel Segura Piña, director del observatorio Luís G. León, continuó con una explicación dentro del mismo planetario, acerca de las constelaciones que se pueden observar en las noches de invierno, continuamos nuevamente con una observación del cielo a simple vista para localizar las constelaciones que se comentaron dentro del planetario así como de algunas de sus estrellas principales, y nuevamente se hizo uso del telescopio para observar en esta ocasión la nebulosa de Orión y para cerrar con broche de oro, echamos un vistazo a una de las joyas que podemos observar en la bóveda celeste que es, el “planeta Saturno”.

Posteriormente se llevó a cabo la observación del planeta Venus, mientras esperaban tanto los niños como sus padres su turno para observar a través del telescopio, nuestra querida amiga Edith Vega Krumm, recitó algunos poemas con temas astronómicos utilizando un vestido inspirado en una representación surrealista de “la cazadora de estrellas” de la pintora Remedios Varo, y la presentación poética fue: “teoría del yo” de Alberto Blanco; “Es mar la noche negra…” de José Juan Tablada; “Hermano Sol” (fragmento) de Carlos Pellicer; “La Luna” de Jaime Sabines.

                Terminando esta actividad seguimos con la historia mítica de la constelación de Orión en el Planetario digital con que cuenta este lugar.

“La contemplación del cielo tiene algo maravilloso, dentro de uno, se siente la necesidad de volver la cabeza arriba y gozar de una noche estrellada. Todos los problemas por los que pasamos, se nos olvidan momentáneamente al contemplar el bello resplandor del cielo nocturno. Tal vez nuestra fascinación por las estrellas se deba al hecho de que están llenas de contradicciones; al mismo tiempo que son universales, son personales. La forma en que son admiradas, es distinta para cada observador. Cada quien tiene su constelación favorita y mientras la observa, piensa en alguien, o enfoca su telescopio o tal vez cuente estrellas fugaces.

                Las estrellas son dinámicas y estáticas; se mueven a través de la noche y a lo largo del año, pero nunca abandonan su formación, cada una fiel a su trayectoria a través del tiempo y del espacio, ocupando un solo lugar en alguna de las 88 constelaciones en que está dividida la esfera celeste. Son móviles y constantes; cambiantes e inmutables. A lo mejor lo que nos gusta de las estrellas no es tanto su brillo, sino su constancia

                Son prácticamente románticas. A lo largo de la historia, las hemos empleado para medir el paso del tiempo. Los marinos confían en ellas para marcar sus trayectorias en las cartas de navegación; los exploradores, para moverse por la Tierra. Al estudiar su composición, nacimiento y muerte, los científicos aprenden acerca del espacio exterior y crean tecnologías para su uso en la Tierra.

                A pesar de todo esto, las estrellas son más famosas por la parte romántica que por su utilidad en la ciencia. La observación del cielo con un ser querido es algo maravilloso; hay hasta quienes creen que pueden predecir su futuro haciendo horóscopos.

                Las diversas culturas que se han desarrollado en todo el mundo, les han dado nombre a las estrellas, las han asignado en alguna constelación y han elaborado increíbles mitos y leyendas para explicar su presencia, las han incorporado en simbolismos religiosos y han sido una valiosa fuente de inspiración artística en todos los niveles.

                En fin, estamos fascinados con las estrellas porque en su forma opuesta de ser, revelamos un concepto de profunda inspiración, que es: la posibilidad. Las estrellas simbolizan posibilidad de toda clase de actos científicos, religiosos, míticos, románticos y personales. Observar el cielo no me causa preocupación por el desvelo aun en condiciones poco favorables. Las observo como trayectorias brillantes, su número como posibilidades infinitas que simbolizan… por lo que no puedo irme a dormir”

El interés por la divulgación de la astronomía ha estado siempre presente en cada una de las acciones realizadas durante los 107 años de existencia de La Sociedad Astronómica de México. Resulta muy grato ver que después de tanto tiempo se cuenta con el entusiasmo de mucha gente para continuar con la labor y esfuerzo de grandes personajes del ámbito astronómico en México, como lo fueron: Don Luís G. León, Luís Enrique Erro, Joaquín Gallo, Francisco J. Escalante y muchas personas más, han hecho posible llevar poco o mucho del conocimiento que esta ciencia contiene a muchas personas de diferentes partes del país y del mundo. En fin, más grato aun, sería saber que alguno de todos los pequeños a los que se les ha plantado la semilla astronómica rindiera grandes frutos en un futuro no muy lejano y así darle continuidad a esta maravillosa ciencia que tanto progreso ha dado a toda la humanidad.

 www.iddent.com

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